Oeste

La luz anaranjada de las siete y media de la tarde exagera las formas de la fachada que tengo en frente. Es una luz plácida que de pronto me abofetea los ojos. Y miro cada detalle en esas sombras de la fachada, y después los detalles de la fachada siguiente, las antenas en los tejados, las terrazas, el ajetreo de la gente, y al oeste un cielo limpio y lleno de rojos. Todo vuelve a ser como siempre, pero sabe como nunca.

Un año en Colombia

Here comes the sun

BS Septiembre 08


Septiembre 08

Bogotá, me voy