Mostrando entradas con la etiqueta ojoalparche. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ojoalparche. Mostrar todas las entradas

Viento en la cara

Moto - 莫托

Gato - 猫

¡Me espera!

Llaves - 钥匙



Flor -花

Máscaras - 面具

Beijing

Shanghai

Hang Zhou

Hong Kong style

Cada vez entiendo menos los asfaltos y los andamios infinitos, aunque sean de bamboo.

Hong Kong es Londres, es Nueva York, es ojos rasgados y todo mezclado. Ni un centímetro en blanco, ni un metro para uno solo.

Tráfico de taxis rojos de noche. Un goteo sucio y frío que cae desde lo alto de los aires acondicionados.

Consumo desaforado para ricos. Qué lástima no serlo. Qué fortuna saber que, de serlo, no sería en esto en lo que gastaría mis esfuerzos.

El pueblo de mi padre

Hubo un anuncio de Renault en el que un muchacho conducía su Clio acompañado de un copiloto peligroso, el mono de la ballesta.

Yiwu está lleno ellos, de monos con ballesta y pingüinos con dinamita.

Pero también hay niños y putas, fábricas y obreros, bicis y coches millonarios, dumplings y tallarines, un calor de mil demonios y una contaminación a la altura.

Aquí nuestro clan resulta tan extraño para los lugareños como lo es un oso panda para nosotros.

La vida de Justo

Qué asombrosa es la perseverancia. Una vida, la de Justo Gallego, dedicada a un único proyecto.

YA TA!!!

El vídeo

Me lo han dicho varias veces esta tarde, que había salido en el vídeo.

Parece que tenía un día tonto y no he hecho mucho caso la primera vez. No sabía de qué vídeo se trataba.

Después, me han vuelto a preguntar si había visto el vídeo, y ante mi negativa, me han vuelto a asegurar con alegría que ¡se veían las fotos!

Y yo, no sé por qué, estaba a otra cosa.

Sin embargo, he de reconocer la estúpida ilusión que me ha hecho verme en el vídeo.

No sé por qué no lo puedo adjuntar... Por favor, pinchad aquí para verlo:
LA NOCHE DE LOS LIBROS

Ave, Sol

URBAN BLINK

León

Un pueblo de piedra

Arena

En la arena todo vale.
Las piruetas, porque los golpes duelen menos.
Los delirios, porque todos se borran al pasar la mano.

Callejear

Había olvidado la magia de un piropo de sorpresa, la simpatía que te aborda al traspasar una esquina, un silbido, o una frase amable que, de súbito, te llenan de rojo y sonrisa la cara.

Las callejuelas me llenan el ánimo de ocres, y tengo ganas de instalarme por siempre por un rato en un balcón de rejas y cortina blanca.

Me gusta todo lo que veo, pura armonía, Por desgracia descubro que agradezco esa armonía como las bocanadas de aire a las que uno se agarra entre aguadillas. Qué injusto, coño, que lo lógico sea por desgracia escaso.