Llevaba semanas jugando a que la primavera había llegado ya, pero no lo había sentido hasta esta noche. Entre la corriente de dos ventanas, la brisa no me ha molestado. Normalmente dos escalofríos me hubieran recorrido ambos brazos, desde las muñecas hacia los hombros, hasta eclosionar en mi nuca. Pero hoy no he querido cerrar las ventanas. Y he respirado como cuando tragas agua con mucho placer, sin ansias pero con mucha sed.
Como no podía ser de otra manera, Josh Rouse le ha dado forma, durante mucho rato, mi fiesta de la primavera.
El año pasado no tuve primavera, y sin embargo celebré mi ritual, en un hotel de Medellín, con aquella ciudad de fondo y la primavera de Madrid en la nostalgia. Este año lo celebro en Madrid y me acuerdo de Medellín, y del Amazonas, de los puentes de mayo y las escapadas de fin de semana, la Semana Santa, los días sueltos... Por fin tengo una hamaca en la que dejarme mecer, y supongo que el balanceo me ha recordado tiempos más piratas.



1 comentarios:
Ama!
Este finde voy a madrid
Llamame!!!!!
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