Árbol - 木

En la esquina de Huai Hai con Wuxing hay un árbol de afán conquistador.

Por las mañanas suelo sortear las hojas que llegan a la altura de mis hombros caminando por el borde de la acera.

Por la tarde, en cambio, paso por debajo del arco que forman las ramas. Entonces mi mano se alza sin recibir órdenes, y acaricia algunas hojas, sucias de polvo y lluvia, como si saludara al gato que no me espera en casa.



1 comentarios:

Ainara dijo...

Que alegría volver a saber de ti, que estas bien y que te adaptas.
Yo también me adapto, a mi nueva vida, en mi vieja/nueva ciudad: San Sebastián.
Un beso enorme Ama!