Posesión celestial

El otro día esperaba a que un semáforo en rojo cambiara a verde para girar a la izquierda en la siguiente calle. Me fijé en una chica joven que caminaba no sé de dónde a dónde. Yo la veía de espaldas, y ella de pronto, entre sus pasos de asfalto coló algunos de baile. Me hizo sonreír, como lo hacen las piernas que se mueven a un compás determinado mientras viajan en el metro, o las manos que dan palmadas en las pantorrillas, los dedos que chasquean acompañando a unos dientes que muerden ligeramente el labio inferior conteniendo las terribles ganas de cantar. Sonreí como lo hago cuando yo misma no puedo evitar bailar poseída en casa porque alguna canción mueve mi cuerpo sin pedir permiso, para nadie, para mí. El semáforo se puso en verde y yo no me di cuenta, entonces sonó el claxon de algún desaprensivo que por algún motivo tenía una prisa inadmisible un domingo a las cinco de la tarde. Giré a la izquierda, y durante el resto de mi trayecto imaginé qué fantástico sería bailar en la sala de espera del dentista si la música apropiada sonaba por los altavoces, o en mitad de una cena entre las mesas de un restaurante.
¡Gracias, Vicente!

Mind's eye

Me ha dicho un ángel que si piensas algo con fuerza sucederá, y yo pienso al sol, pero debe de haber interferencias en mi mente, porque aparece entre nubes. 

Acabaré lográndolo, no me cabe duda, y será primavera, y después verano, al fin.

Entretanto me pego a las piedras como un lagarto en los claros, y me pongo morena en el sofá si cierro los ojos en los oscuros.

Zebraville



Da da da ra da da...

He descubierto un cometa en el que no importa si es lunes o no.
Casi como un planeta de principito, en él no existen los ministros ni los bancos.
Es una roca inmensa cuya órbita sólo admite las energías buenas; un espacio intangible donde los mezquinos tienen prohibido el paso, y en el que no caben pudores ni vergüenzas.
En lugar de una rosa, mi compañera es una zebra hermosa que guarda siempre la cabecera de mi cama para que no quepan tampoco los malos sueños.
Buenas noches, espacio.

León