El día de la marmota

Es curiosos como una variable tan simple y tan importante como el clima, puede marcar de forma tan acusada una experiencia.

Lo he comentado en varias ocasiones, pero me tiene tan sugestionada el concepto, que no me cansaré de explicarlo.

En Bogotá es otoño todo el año. Y es que, dada la ubicación de este territorio, eso de las estaciones (primavera, verano, otoño, invierno) que los europeos asociamos con tanta naturalidad al paso del tiempo, aquí no sirve para diferenciar periodos. Al contrario, en Colombia es otoño, invierno, primavera y verano todo el año.

¿Cómo? Pues sí, las estaciones son constantes a lo largo del año, y a lo largo de la eternidad porque apenas se distinguen las épocas de lluvias de las secas. Pero en lugar de distribuirse en el tiempo, se acomodan en una altura. Pisos térmicos se llama, y viene a decir que al nivel del mar es siempre verano, un poco más arriba es primavera, otro poco más es otoño, y por último en los picos más altos es siempre invierno y siempre están nevados.

A mí el concepto me parece curioso (aunque se me haría más divertido si disfrutara de la eterna primavera), y me sigue pareciendo fantástico el hecho de que cada viaje que hago me transporte al calor, porque apenas a dos horas de Bogotá un calor que parece venido del centro de la tierra lo envuelve a uno.

Sin embargo, vivo en Bogotá (aka. La Nevera). Llegué el 5 de octubre, cuando en España comenzaba el otoño, de forma que la transición climática siguió mi ciclo natural. Los meses han ido pasando, y con más o menos lluvia (siempre demasiada para alguien que ha crecido en la meseta central), unos pocos grados más o menos, todo sigue igual que entonces. Sigue siendo octubre en mi mente. La misma ropa, el mismo edredón sobre la cama, y la misma luz gris y triste que me dio la bienvenida.

Qué maravilloso espectáculo ver cómo Madrid se transforma con el paso de los meses. La sola luz que la ilumina llena de matices temporales cada rincón. En Bogotá esto no sucede. Todo es constante: la salida y caída del sol siempre a la misma hora, o la amenaza de las nubes tras los cerros casi siempre a la misma hora, los domingos en el parque, las pocas ganas de estar en la calle porque hace frío, el verano sin calor ni vacaciones. Lo cierto es que la sensación es muy extraña. Parece que los días no se sucedieran unos a otros, sino que se repitieran de forma insoportablemente infinita.

Para más continuidad, regreso a España el último día de septiembre, para dar la bienvenida al otoño, de nuevo.




Gracias, Rafa, por encontrar el video que ilustra mis días de la marmota.

Un florero, o cómo gritar ¡independencia!

Hacia el siglo XVIII los lazos de la Nueva Granada con España se habían debilitado. Los neogranadinos se sentían cada vez más lejanos y su identidad se hacía cada vez más diferente. La Nueva Granada no compartía ni la geografía, ni la población, ni la economía, ni la forma de vida española, con la cual sin embargo conservaba un sentimiento de lealtad. Las rivalidades entre criollos y españoles, la difusión de nuevas ideas provenientes de Francia, Inglaterra y Estados Unidos, el creciente desafecto hacia el sistema monárquico español, el estancamiento económico y los sucesos vividos internacionalmente ayudaron a hacer más grande la distancia entre la Nueva Granada y España. El 20 de Julio de 1810 La Nueva Granada inició su proceso de independencia sin tener muy claro cuales eran sus objetivos y hacia dónde quería ir o ser. Empezó un largo periodo de nueve años de luchas, en los cuales las contradicciones internas y desacuerdos marcaron el desarrollo de los eventos de la Independencia.
(Biblioteca Luis Ángel Arango)


El 20 de Julio de 1810 algunos caballeros, miembros del Cabildo Municipal, fueron a la tienda de Llorente a pedirle en préstamo la base de un florero, decorada con el escudo de España y que debía usarse en la recepción que se iba a ofrecer al Capitán José Antonio de Villavicencio, Diputado Real. Dijeron que González Llorente utilizó un lenguaje inapropiado en contra de los americanos, excusa por la cual Francisco Morales y sus hijos, Francisco y Atonio, montaron en cólera y Antonio Morales golpeó a González Llorente.

Al grito de Muerte a los Chapetones el pueblo, reunido en la Plaza Mayor por ser viernes (día de mercado), se levantó contra el dominio español. A la caída de la tarde, la revuelta continuó. Algunas casas de españoles leales al Rey Fernando VII fueron invadidas y el Cabildo Municipal convocó a una reunión especial a la que asistieron las personalidades más importantes de la ciudad. Al amanecer del día 21 se firmó el Acta con la Declaración de Independencia del Gobierno Español y los criollos asumieron el control mediante la creación de la Junta Suprema.
(http://www.quintadebolivar.gov.co)

Recomiendo la lectura de un artículo bien interesante, también del banco de documentos on-line de la Biblioteca Luis Ángel Arango:
Las consecuencias económicas de la independencia en Colombia: sobre los origenes del subdesarrollo, MARCO PALACIOS

Un barquito, con cáscara de piel

El 9 de julio de 2007 tuvo lugar la primera travesía de mi barquito pirata. Se inauguraba el blog con un viaje, un gran amigo, y la ilusión de descubrir nuevos mares, y de registrar cada acontecimiento de relevancia en el diario.

¡Un año ha transcurrido desde entonces! Y, en este tiempo, el casco de mi velero se ha dejado bañar por una extraordinaria cantidad de aguas. Algunas tranquilas y apacibles, calientes incluso. Otras de fuerza salvaje. Y, aunque a veces las tempestades en alta mar me hayan mareado al punto de obligarme a abandonar el mando, este velero es fiel a su capitana, y ha conseguido llevarla de vuelta a puertos seguros.


Las muescas en el casco, y las cicatrices en mi piel, le han dado vida a la vida.

Empezó (y sigue siendo), un proyecto personal. Registrar para el recuerdo este viaje épico (que no acaba en Colombia), en el que quiero desempeñar el papel de Ulises, y el de Penélope, y el de Circe también. Ahora sé que volveré a Ítaca, y seguiré viajando.

Aquel 9 de julio de 2007 zarpé sola. Hoy, este barco es también de todos vosotros. Los que habéis querido formar parte de mi tripulación y os habéis convertido en grumetes, y piratas con pata de palo, parche en el ojo y cara de malo. La familia, los amigos, los conocidos, e incluso los náufragos que acabaron repostando por este barco, habéis hecho, sin saberlo, que me sintiera menos sola en mi viaje a las américas; me habéis empujado a veces a coger con firmeza el timón; habéis izado las velas cuando me han faltado las fuerzas; habéis baldeado la cubierta; habéis seguido las rutas para hacerme sentir segura (si naufragaba, me buscaríais); y habéis grabado con navajas vuestros nombres en el mástil .

A todos, gracias.

Me es difícil nombraros uno por uno, pero no puedo dejar de mencionar a ciertos tripulantes que se han ganado el guiño de mi ojo sin parche.

Gracias, en primer lugar a Pablo, el único pirata que ha estado físicamente conmigo aguantando corrientes, mareas, truenos y centellas.

Mamá, papá, Rafa, Jaime, y Jeje, gracias.

Tíos y primos, gracias también (sobre todo a Elena por sus visitas, a Camino por estar estos días conmigo y sabérselo todo ya porque no se ha perdido un post, y a Blanca por haber intentado venir por todos los medios).

Mery, Myri, Guille, gracias.

Gracias fenómenos. Especialmente a Merche (mi compañera más fiel); Luis, Rubén, y Diego; Lino, Pamies, Álex, Georgia, y Ainara (princesa, te extraño). Gracias, a todos, porque un chivato me cuenta en un mapa desde dónde me visitáis, y desde cada destino fenómeno sé que habéis venido a visitarme alguna vez.

Gracias a todos los blogeros ICEX que me han acompañado y se han dejado acompañar también, como Cris (Sao Paulo) , Eva (Quito), y Edu (Kiev).

Gracias a Lluc, a Grego por su ayuda siempre arreglando desbarajustes, y a Rafiki por ser fan.

Gracias, de nuevo, a todos los que me habéis hecho recomendaciones, musicales, literarias, o de cualquier índole. a los que me habéis dejado comentarios, siempre, siempre cariñosos. A los que me habéis escrito e-mails contándome vuestras propias aventuras porque en algún momento leísteis algo que os gustó.

Gracias a todos, porque me habéis demostrado que las nuevas tecnologías también sirven para recibir cariño.


Canción del pirata

"Con diez cañones por banda,

viento en popa a toda vela,
no corta el mar, sino vuela,
un velero bergantín;
bajel pirata que llaman
por su bravura el Temido
en todo el mar conocido
del uno al otro confín.

La luna en el mar riela,
en la lona gime el viento
y alza en blando movimiento
olas de plata y azul;
y ve el capitán pirata,
cantando alegre en la popa,
Asia a un lado, al otro Europa,
Y allá a su frente Estambul:

-Navega, velero mío,
sin temor
que ni enemigo navío,
ni tormenta, ni bonanza
tu rumbo a torcer alcanza,
ni a sujetar tu valor.

Veinte presas
hemos hecho
a despecho
del inglés
y han rendido
sus pendones
cien naciones
a mis pies.

Que es mi barco mi tesoro,
que es mi Dios la libertad;
mi ley, la fuerza y el viento;
mi única patria, la mar.

Allá muevan feroz guerra
ciegos reyes
por un palmo más de tierra,
que yo tengo aquí por mío
cuanto abarca el mar bravío
a quien nadie impuso leyes.

Y no hay playa
sea cualquiera,
ni bandera
de esplendor,
que no sienta
mi derecho
y dé pecho
a mi valor

Que es mi barco mi tesoro,
que es mi Dios la libertad;
mi ley, la fuerza y el viento;
mi única patria, la mar.

A la voz de ¡barco viene!,
es de ver
cómo vira y se previene
a todo trapo a escapar:
que yo soy el rey del mar
y mi furia es de temer.

En las presas
yo divido
lo cogido
por igual:
sólo quiero
por riqueza
la belleza
sin rival.

Que es mi barco mi tesoro,
que es mi Dios la libertad;
mi ley, la fuerza y el viento;
mi única patria, la mar.

¡Sentenciado estoy a muerte!
Yo me río:
no me abandone la suerte,
y al mismo que me condena
colgaré de alguna antena
quizá en su propio navío.

Y si caigo,
¿qué es la vida?
Por perdida
ya la di
cuando el yugo
del esclavo
como un bravo sacudí.

Que es mi barco mi tesoro,
que es mi Dios la libertad;
mi ley, la fuerza y el viento;
mi única patria, la mar.

Son mi música mejor
aquilones,
el estrépito y temblor
de los cables sacudidos
del negro mar los bramidos
y el rugir de mis cañones.

Y del trueno
al son violento,
y del viento,
al rebramar,
yo me duermo
sosegado,
arrullado
por el mar.

Que es mi barco mi tesoro,
que es mi Dios la libertad;
mi ley, la fuerza y el viento;
mi única patria, la mar. "

José de Espronceda.

If * Si

If you can keep your head when all about you
Are losing theirs and blaming it on you,
If you can trust yourself when all men doubt you,
But make allowance for their doubting too;

If you can wait and not be tired by waiting,
Or being lied about, don't deal in lies,
Or being hated, don't give way to hating,
And yet don't look too good, nor talk too wise:

If you can dream - and not make dreams your master;
If you can think - and not make thoughts your aim;
If you can meet with Triumph and Disaster
And treat those two impostors just the same;

If you can bear to hear the truth you've spoken
Twisted by knaves to make a trap for fools,
Or watch the things you gave your life to, broken,
And stoop and build 'em up with worn-out tools:

If you can make one heap of all your winnings
And risk it on one turn of pitch-and-toss,
And lose, and start again at your beginnings
And never breathe a word about your loss;

If you can force your heart and nerve and sinew
To serve your turn long after they are gone,
And so hold on when there is nothing in you
Except the Will which says to them: 'Hold on!'

If you can talk with crowds and keep your virtue,
' Or walk with Kings - nor lose the common touch,
if neither foes nor loving friends can hurt you,
If all men count with you, but none too much;

If you can fill the unforgiving minute
With sixty seconds' worth of distance run,
Yours is the Earth and everything that's in it,
And - which is more - you'll be a Man, my son!

**************

Si puedes mantener intacta tu firmeza
cuando todos vacilan a tu alrededor
Si cuando todos dudan, fías en tu valor
y al mismo tiempo sabes exaltar su flaqueza

Si sabes esperar y a tu afán poner brida
O blanco de mentiras esgrimir la verdad
O siendo odiado, al odio no le das cabida
y ni ensalzas tu juicio ni ostentas tu bondad

Si sueñas, pero el sueño no se vuelve tu rey
Si piensas y el pensar no mengua tus ardores
Si el triunfo y el desastre no te imponen su ley
y los tratas lo mismo como dos impostores.

Si puedes soportan que tu frase sincera
sea trampa de necios en boca de malvados.
O mirar hecha trizas tu adora quimera
y tornar a forjarla con útiles mellados.

Si todas tu ganancias poniendo en un montón
las arriesgas osado en un golpe de azar
y las pierdes, y luego con bravo corazón
sin hablar de tus perdidas, vuelves a comenzar.

Si puedes mantener en la ruda pelea
alerta el pensamiento y el músculo tirante
para emplearlo cuando en ti todo flaquea
menos la voluntad que te dice adelante.

Si entre la turba das a la virtud abrigo
Si no pueden herirte ni amigo ni enemigo
Si marchando con reyes del orgullo has triunfado
Si eres bueno con todos pero no demasiado

Y si puedes llenar el preciso minuto
en sesenta segundos de un esfuerzo supremo
tuya es la tierra y todo lo que en ella habita
y lo que es más serás hombre hijo mio....

If, Rudyar Kipling