Un barquito, con cáscara de piel

El 9 de julio de 2007 tuvo lugar la primera travesía de mi barquito pirata. Se inauguraba el blog con un viaje, un gran amigo, y la ilusión de descubrir nuevos mares, y de registrar cada acontecimiento de relevancia en el diario.

¡Un año ha transcurrido desde entonces! Y, en este tiempo, el casco de mi velero se ha dejado bañar por una extraordinaria cantidad de aguas. Algunas tranquilas y apacibles, calientes incluso. Otras de fuerza salvaje. Y, aunque a veces las tempestades en alta mar me hayan mareado al punto de obligarme a abandonar el mando, este velero es fiel a su capitana, y ha conseguido llevarla de vuelta a puertos seguros.


Las muescas en el casco, y las cicatrices en mi piel, le han dado vida a la vida.

Empezó (y sigue siendo), un proyecto personal. Registrar para el recuerdo este viaje épico (que no acaba en Colombia), en el que quiero desempeñar el papel de Ulises, y el de Penélope, y el de Circe también. Ahora sé que volveré a Ítaca, y seguiré viajando.

Aquel 9 de julio de 2007 zarpé sola. Hoy, este barco es también de todos vosotros. Los que habéis querido formar parte de mi tripulación y os habéis convertido en grumetes, y piratas con pata de palo, parche en el ojo y cara de malo. La familia, los amigos, los conocidos, e incluso los náufragos que acabaron repostando por este barco, habéis hecho, sin saberlo, que me sintiera menos sola en mi viaje a las américas; me habéis empujado a veces a coger con firmeza el timón; habéis izado las velas cuando me han faltado las fuerzas; habéis baldeado la cubierta; habéis seguido las rutas para hacerme sentir segura (si naufragaba, me buscaríais); y habéis grabado con navajas vuestros nombres en el mástil .

A todos, gracias.

Me es difícil nombraros uno por uno, pero no puedo dejar de mencionar a ciertos tripulantes que se han ganado el guiño de mi ojo sin parche.

Gracias, en primer lugar a Pablo, el único pirata que ha estado físicamente conmigo aguantando corrientes, mareas, truenos y centellas.

Mamá, papá, Rafa, Jaime, y Jeje, gracias.

Tíos y primos, gracias también (sobre todo a Elena por sus visitas, a Camino por estar estos días conmigo y sabérselo todo ya porque no se ha perdido un post, y a Blanca por haber intentado venir por todos los medios).

Mery, Myri, Guille, gracias.

Gracias fenómenos. Especialmente a Merche (mi compañera más fiel); Luis, Rubén, y Diego; Lino, Pamies, Álex, Georgia, y Ainara (princesa, te extraño). Gracias, a todos, porque un chivato me cuenta en un mapa desde dónde me visitáis, y desde cada destino fenómeno sé que habéis venido a visitarme alguna vez.

Gracias a todos los blogeros ICEX que me han acompañado y se han dejado acompañar también, como Cris (Sao Paulo) , Eva (Quito), y Edu (Kiev).

Gracias a Lluc, a Grego por su ayuda siempre arreglando desbarajustes, y a Rafiki por ser fan.

Gracias, de nuevo, a todos los que me habéis hecho recomendaciones, musicales, literarias, o de cualquier índole. a los que me habéis dejado comentarios, siempre, siempre cariñosos. A los que me habéis escrito e-mails contándome vuestras propias aventuras porque en algún momento leísteis algo que os gustó.

Gracias a todos, porque me habéis demostrado que las nuevas tecnologías también sirven para recibir cariño.


Canción del pirata

"Con diez cañones por banda,

viento en popa a toda vela,
no corta el mar, sino vuela,
un velero bergantín;
bajel pirata que llaman
por su bravura el Temido
en todo el mar conocido
del uno al otro confín.

La luna en el mar riela,
en la lona gime el viento
y alza en blando movimiento
olas de plata y azul;
y ve el capitán pirata,
cantando alegre en la popa,
Asia a un lado, al otro Europa,
Y allá a su frente Estambul:

-Navega, velero mío,
sin temor
que ni enemigo navío,
ni tormenta, ni bonanza
tu rumbo a torcer alcanza,
ni a sujetar tu valor.

Veinte presas
hemos hecho
a despecho
del inglés
y han rendido
sus pendones
cien naciones
a mis pies.

Que es mi barco mi tesoro,
que es mi Dios la libertad;
mi ley, la fuerza y el viento;
mi única patria, la mar.

Allá muevan feroz guerra
ciegos reyes
por un palmo más de tierra,
que yo tengo aquí por mío
cuanto abarca el mar bravío
a quien nadie impuso leyes.

Y no hay playa
sea cualquiera,
ni bandera
de esplendor,
que no sienta
mi derecho
y dé pecho
a mi valor

Que es mi barco mi tesoro,
que es mi Dios la libertad;
mi ley, la fuerza y el viento;
mi única patria, la mar.

A la voz de ¡barco viene!,
es de ver
cómo vira y se previene
a todo trapo a escapar:
que yo soy el rey del mar
y mi furia es de temer.

En las presas
yo divido
lo cogido
por igual:
sólo quiero
por riqueza
la belleza
sin rival.

Que es mi barco mi tesoro,
que es mi Dios la libertad;
mi ley, la fuerza y el viento;
mi única patria, la mar.

¡Sentenciado estoy a muerte!
Yo me río:
no me abandone la suerte,
y al mismo que me condena
colgaré de alguna antena
quizá en su propio navío.

Y si caigo,
¿qué es la vida?
Por perdida
ya la di
cuando el yugo
del esclavo
como un bravo sacudí.

Que es mi barco mi tesoro,
que es mi Dios la libertad;
mi ley, la fuerza y el viento;
mi única patria, la mar.

Son mi música mejor
aquilones,
el estrépito y temblor
de los cables sacudidos
del negro mar los bramidos
y el rugir de mis cañones.

Y del trueno
al son violento,
y del viento,
al rebramar,
yo me duermo
sosegado,
arrullado
por el mar.

Que es mi barco mi tesoro,
que es mi Dios la libertad;
mi ley, la fuerza y el viento;
mi única patria, la mar. "

José de Espronceda.

3 comentarios:

Rafa dijo...

Navegar sin temor
en el mar es lo mejor,
no hay razón de ponerse a temblar.
Y si viene negra tempestad
reír, remar y cantar.

Navegar sin temor
en el mar es lo mejor.
Y si el cielo está muy azul,
el barquito va contento
por los mares lejanos del Sur.

http://es.youtube.com/watch?v=_TrkZNLi57o&eurl=http://rafatie2008bogota.blogspot.com/2008/05/lost.html

Lluc Alemany dijo...

Nena, gracias a ti!!!!!!!!

Piensa que este barco pronto volverá a puerto pero que te traes un buen tesoro a bordo.

Un beso enorme. Te espero en octubre en mi isla (no desierta).

Lluc

Anónimo dijo...

Gracias por acordarte de mí ;-) Y gracias también por hacerme reír y emocionarme con tus posts,por compartir esas fotos preciosas que haces y por recordarme que, a pesar de casi no conocernos, no estoy sola en los buenos y malos momentos, porque todos pasamos por ellos.

besos desde Sao Paulo