Por ella los malos van al cielo

El amor funciona cuando encuentras a tu mejor enemigo.

Adiós, Mario

Mario Benedetti


Juego de villanos

La muerte se puso una cara de monstruo,
una cara de monstruo horrible
esperó y esperó detrás de una esquina
salió al fin de la sombra como un trozo de sombra
y el niño huyó más rápido que su propio alarido.

Entonces la muerte se puso otra cara
una vieja cara de mendigo
esperá y esperó enfrente de la iglesia
extendiendo la mano y gimiendo su pena
y el niño no supo que hacer con su piedad.

Entonces la muerte se puso otra cara
una cara de mujer hermosa
esperó y esperó con los brazos abiertos
tan maternal tan fiel tan persuasiva
que el niño quedó inmóvil de susto o de ternura.

Entonces la muerte sacó su última cara
una cara de juguete inocente
esperó y esperó tranquila en la bohardilla
tan quieta tan trivial tan seductora
que el niño le dio cuerda con una sola mano.

Entonces la muerte se animó despacito
más traidora que nunca y le corto las venas
y le pinchó los ojos y le quitó el aliento
y era lo único que podía esperarse
porque con la muerte no se juega.

Primavera

Llevaba semanas jugando a que la primavera había llegado ya, pero no lo había sentido hasta esta noche. Entre la corriente de dos ventanas, la brisa no me ha molestado. Normalmente dos escalofríos me hubieran recorrido ambos brazos, desde las muñecas hacia los hombros, hasta eclosionar en mi nuca. Pero hoy no he querido cerrar las ventanas. Y he respirado como cuando tragas agua con mucho placer, sin ansias pero con mucha sed.

Como no podía ser de otra manera, Josh Rouse le ha dado forma, durante mucho rato, mi fiesta de la primavera.

El año pasado no tuve primavera, y sin embargo celebré mi ritual, en un hotel de Medellín, con aquella ciudad de fondo y la primavera de Madrid en la nostalgia. Este año lo celebro en Madrid y me acuerdo de Medellín, y del Amazonas, de los puentes de mayo y las escapadas de fin de semana, la Semana Santa, los días sueltos... Por fin tengo una hamaca en la que dejarme mecer, y supongo que el balanceo me ha recordado tiempos más piratas.

YA TA!!!