Se lo he dicho varias veces, y ahora lo confieso públicamente. Tere consigue que desee ser hombre para hacerla mía. Se me hace una tía fuerte y valiente. Se me hace una mujer con cuerpo de mujer. Se me hace un carácter dulce, edonista, y al mismo tiempo voraz y calmado.
Me gusta Tere, me gusta mucho.
Y yo, como un adolescente con granos me sentía intimidado de tanta mujer, me ponía nervioso al hablar con ella, y me sentía poca cosa a su lado. Pero, el platonismo es lo que tiene, sentía un ansia incontrolada de estar cerca de ella, reunir el valor para acercarme y ser grandilocuente más que elocuente. Y abrir mis plumas como un pavo, hacerlas brillar para que se fijara en mí. Pero la torpeza de la adolescencia me lo impedía, y me tropezaba con tantas plumas, o acaso se me tropezaba la lengua con tantas copas.
Pastora está en el recuerdo de todos los Fenómenos. En el mío está una noche de birras, en un bar de cuyo nombre ni me acuerdo porque para mí esa noche todo se llamaba Tere. Y en medio de la embriaguez, de ambas, de todos, yo miraba absorta un cuadro en la pared. Un cuadro en rojos de una mujer desnuda. Una mujer pelirroja con cuerpo de mujer, de carnes grandes, de pechos inmensos, y de una belleza hipnótica. "Ese podría ser mi retrato dentro de unos años" se rió Tere. "Me encanta" respondí con seriedad. Me encanta.
Admiro la persona que Tere ha decidido ser. Su locura y su sensatez, su pasotismo y su dedicación. Admiro su sentido del humor, y la forma en que se ríe de la vida, empezando por ella misma.
Tere me ha regalado muchas más cosas de las que imagina. Por culpa de la estupidez adolescente esa que me ataca cuando la tengo cerca no pude disfrutarla tanto como hubiera querido, pero estoy contenta.
Y me sigue regalando y enseñando y produciendo cada vez más admiración.



2 comentarios:
Lu, me he muerto de ilusión al leer tu post. Porque tu post, explica muchas cosas, más de las que crees.
Para ver todo lo que tu ves, yo he tenido que hacer malabares. Eso de ver, que es tan fácil para ti, es lo que yo admiro. Porque yo también, querida Lu, admiro mucho tu persona (inclusive ese adolescente con granos que, en el fondo, todos llevamos dentro) y creo que, ya que está claro que algo quedó por hacer, lo vayamos construyendo poco a poco. Tiempo hay de sobra.
Gracias.
Tere
Lu, por fin tengo tiempo para sentarme, taza de cafe sobre la mesa y lucky en la mano, para dedicarte unas lineas.
Abandone ya Madrid, esa gran ciudad que tanto me saca de quicio, justo cuando nacia en mi ese impulso, mas o menos asi expresado por Melville, de liarme a collejas con todo Cristo. Me he vuelto a sentar sobre la quilla de mi velero sin mastil: que las mareas mareen mi destino!
Bonito cuaderno de bitacora, Lu!Fantastico esto que haces... Cuidate, y cuando lo necesites observa esas pinceladas acromaticas que ahora te pertenecen...
Mil besos!
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