Soroche

A mí se me conquista a base de bobalicadas. Miguelito lo acaba de hacer.
Un poco de mal de altura sí siento, he dicho en voz alta en la oficina, mientras espero entrar en una reunión.
Lucía - me ha dicho Miguelito con el puño encogido y el índice apuntando, y una voz suave, como cuando se narra un cuento de niños - piense que ahora está 2.600 metros más cerca de las estrellas.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

¡Por muchos días de "bobalicadas", Lu!

Un abrazote!

swampwalk dijo...

Nena, si vienes a La Paz ya vendrás aclimatada, eso está bien. Aquí casi tocamos las estrellas.

Un beso