Le he pedido una tregua a Bogotá. O, quizás, se la he concedido, no sé.
Comida en uno de esos patios de mi casa, tan particular.
Pasear, mirar, disparar y descansar.
Y jugar como niños: al billar envueltos de rojo, al ajedrez envueltos de fuego.



1 comentarios:
Soy Cris, amiga de la mañana de Carlos (Rebato). Haces unas fotos preciosas¡¡¡ Una en que salís reflejados en el marco de una foto me ha encantado....
Sigue disfrutando de Colombia ;-)
Besos desde Sao Paulo
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